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¿Quién eres en internet?

Actualizado: 21 sept 2020




Tal vez tu nombre es Fabián pero en internet se te conoce como @tiroloco. O bien, para la familia, amig@s y conocid@s ella se llama Jimena pero en Facebook es Xime Pink.

Posiblemente en los formularios para abrir tu cuenta en lugar de tu apellido real (que es Martínez) colocaste solo Martín y tu edad, clásico, con tres o cuatro años de diferencia con los que tienes.


O, tal vez, solo tal vez, en el formulario, en tu perfil y en tu correo electrónico pusiste tu nombre, edad y demás datos reales, incluso tu teléfono.


Pero, ¿realmente importa quién eres en internet? Sí, y de hecho, cada día importa más.

En este artículo presentaré cuatro perspectivas dentro del contexto cotidiano de México que muestran la importancia de tu identidad en internet.


Democratización digital.


Si tú no usas internet estás en desventaja. He sostenido la tesis de que el internet acelera los procesos sociales como el comercio, el aprendizaje, la comunicación, la economía, este último factor crítico en una sociedad como la nuestra, pues hablamos entonces de una mayor concentración de los recursos en aquellos sectores de la población que son más ricos. Por lo tanto, los ricos serán cada vez más ricos y los pobres más pobres.


El acceso digital garantizado a todos los ciudadanos es necesario para detener la brecha digital que limita el desarrollo educativo, económico y social de quienes están rezagados en la incorporación del internet a su vida.


Importa quién eres en internet para una democratización digital porque así como en la vida diaria la democracia exige que externes tus opiniones a favor o en contra de una política (digamos, en este caso, económica), lo mismo se requiere en línea. Así como para votar requieres de tu credencial de elector, en la era digital la democratización requiere que se garantice tu derecho a elegir y se salvaguarde ante cualquier represalia injusta o represión.


Identidad digital.


Los gobiernos y las empresas dominantes quieren saber quién eres. Y no solo eso, también quieren saber qué haces, qué te gusta, dónde estás. No es una teoría de conspiración, es una realidad.


Hay dos formas de verlo:


La empresas: te dirán que es para mejorar los servicios que se te proporcionan, en muchos casos viene acompañado por la promesa de gratuidad de las plataformas que utilizas (aunque además del freeware, viene acompañado de los cargos representativos para adquirir las aplicaciones en sus versiones más completas).


Por otro lado, los gobiernos: dirán que se reforzarán las acciones preventivas de seguridad, ya sea para aprehender a una banda de crimen organizado o para localizar focos de potenciales delitos.


En ambos casos, tienen razón, aunque también el hecho de conocerte tan a fondo puede dejar abiertas las puertas al exceso, facilitando tácticas de manipulación y control.


En realidad, la identidad digital[1] es una línea planteada en la teoría Web 2.0 que promueve la integración de un sistema de identidad en el medio digital similar a los sistemas offline (por ejemplo, tu licencia de conducir conteniendo la misma información que tu cuenta de Google la cual a su vez está integrada con la de Facebook).


Si bien, aún hay algunos factores que desinhiben la adopción plena de la identidad digital la tendencia es clara. Lo puedes observar en las criticadas políticas de privacidad de Google[2], Windows ID y Facebook.


Sociedad digital.


En internet también tienes derechos y obligaciones. Al navegar en la web estás ingresando a un espacio que vive y se nutre con las interacciones entre usuarios, pero, también, y esto es muy importante, a la integración de grupos entre los usuarios.


Las redes sociales constituyen un ejemplo claro de ello. Usuarios no solo comparten plataformas tecnológicas sino que se crean grupos de referencia con similares gustos, preferencias y filosofías. Dichos grupos se encuentran (en muchas ocasiones) en la etapa de autogobierno, actuando dentro de internet como una entidad autorregulatoria en el aspecto social.


El estado y la legislación se enfrentan al reto de actualizar sus acciones y redacciones a esta realidad que no existía a esta dimensión apenas hace 20 años.


Esto significa, por ejemplo, que si se observa hostigamiento (bullying) a niñ@s en redes sociales el estado debe participar con sus políticas de educación en dichas comunidades. Esto amplía el espectro de atención del estado (y en el estado se encuentra el gobierno y nos encontramos tú y yo como ciudadanos) más allá del robo de contraseñas bancarias.


Privacidad.


Quién eres en internet determina quién vas a ser en el futuro. Tus datos personales son oro en internet. La Dra. María Elena Menenses lo plantea de la siguiente forma: “En la sociedad digital (tus datos personales) constituyen el insumo a través del cual se gestionan electrónicamente asuntos gubernamentales y comerciales, disminuyendo costos administrativos e incrementando la eficiencia.”[3]


Si los datos personales son el oro, la información personal como fotografías, gustos, preferencias, creencias, círculo social, etc. en internet son a las empresas dominantes y los gobiernos como las minas de plata fueron a los conquistadores españoles.


En México, desafortunadamente no existe conciencia de ello en las instancias de estado (leyes, instituciones) ni en los usuarios. ¿Has leído las políticas de privacidad y condiciones de servicio de Facebook? ¿Sabías que ni siquiera tienes la protección de leyes mexicanas pues el servicio que utilizas se rige por las de Estados Unidos debido a que los servidores están ubicados en ese país? Para ser más preciso, estás protegido por las leyes vigentes en Santa Clara, California[4]. Solo existe un pequeño detalle: no eres ciudadano de ese país.


Es probable que esta desatención a la protección de la privacidad en México se deba a la brecha digital de la que hablamos en el punto de Democratización. Verás, en países con mayor penetración en la digitalización, un cambio en las políticas de privacidad puede representar un asunto de primordial importancia. Por ejemplo, la Unión Europea garantiza a través de su legislación la seguridad de un trato leal de tus datos por parte del proveedor de servicio[5]. En Estados Unidos, la insinuación de Instagram sobre el trato de las fotos de los usuarios para generar ingresos sin retribución para estos  generó una disminución del 25% de los usuarios diarios y una disculpa pública de la empresa a través de su CEO[6].


En conclusión, si no le has dado importancia a quién eres en internet es momento de que lo pongas en tu lista de prioridades. Y, de paso, también dale importancia a quién le estás dando acceso a tu identidad digital y por qué motivo.


*Este artículo fue publicado originalmente en Boletín Ejecutivo del Bajío (2004).


[1] Wikipedia. (2012) Identidad 2.0. Wikipedia La Enciclopedia Libre. http://es.wikipedia.org/wiki/Identidad_2.0

[2] Rodríguez, Sergio. (2012, 01 de marzo). Cómo rebelarse contra los cambios de privacidad de Google. El Mundo. http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/catalejo/2012/03/01/como-rebelarse-contra-los-cambios-de.html

[3] Meneses Rocha, María Elena. (2012, 01 de diciembre). Privacidad y redes sociales. SNC Portal Informativo Sistema Tecnológico de Monterrey. http://www.itesm.edu/wps/wcm/connect/snc/portal+informativo/

opinion+y+analisis/firmas/dra.+maria+elena+meneses+rocha/op(12ene12)mariaelenameneses

[4] Facebook (2012) Declaración de derechos y responsabilidades. http://www.facebook.com/legal/terms

[5] Martínez, Ricardo. (2012, 25 de septiembre). Redes sociales, privacidad y Derecho. El País. http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/25/actualidad/1348599103_413702.html

[6] Reuters (2012, 28 de diciembre). Instagram pierde 25% de sus usuarios por cambios. El Economista.http://eleconomista.com.mx/tecnociencia/2012/12/28/instagram-pierde-25-sus-usuarios-cambios

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